PARÁBOLA

 

I

No me preguntes
de dónde vengo
ni a dónde voy.
Sólo dime,
espíritu viajero,
quién soy.

….. …..

Ayer me olvidé de recoger la nota que había escrito en un trozo de papel. Se quedó en la panadería del barrio, encima de una mesita improvisada de trabajo, como un anaquel a la altura de la cintura.

Se trataba del fragmento de una cita de William Faulkner, recogido en el epílogo de una novela. Es lo que estaba leyendo Claudia mientras no vienen clientes. Y me llamó la atención por los motivos a los que el sorprendente escritor se refería: una obra sin corazón es como una vela sin viento que la empuje.

Supongo que hay verdades universales que el tiempo no deja maltrechas. Verdades que duran más allá de lo predeterminado por el ritmo de las décadas.

Y esta noche me acordé de semejante olvido, el cual me va a costar una fortuna, porque la intención pasaba por dejar en esta entrada el tenor literal del fragmento.

En el sentido de lo que expresaba, Faulkner es la metáfora de otros años, allá por principios de los noventa, cuando antes y después de las clases, mi corazón andaba enfrascado en la lectura de cuantos escritores y poetas -de la generación del 98 y posteriores- cantaron sobre las tierras castellanas.

Perfectamente, una de las primeras guías de turismo de Castilla-León, junto con una imagen del río Pisuerga, aguardaba dos versos de Gerardo Diego o unas líneas gruesas de Azorín.

Pero nada como la sencillez de mi querido Machado, el sevillano que se metió a soriano nada más adquirir la madurez poética. Pues el buen Antonio, muy pronto se mostró ávido de filosofía en sus proverbios y cantares, entrando a formar parte de mis inquietudes más próximas: el sentido poderoso de las corrientes; el devenir del mar; el ritmo circular presente en las norias o en las ruedas; la búsqueda de su particular Dios o la visión prematura del destierro.

Tanto me gustaron sus proverbios que, sin perjuicio de emularle, también arranqué hojas al árbol de la poesía breve, sin apenas rima, pero directa al grano, sin excesivos rituales.

“Rituales” es un término del que una compañera argentina está enamorada y que hace mucho no se de ella.  Tan enamorada de él que muchos de los poemas que dejó en nuestra página web llevaban ese título.

En mis particulares proverbios me preocupé por desovillar el corazón. Sobre todo en lo que respecta a las inquietudes. Y eso explica perfectamente por qué soy tan amigo del campo castellano.

Por mi sangre materna corren los ríos de Tierra de Campos. Justo en los límites donde la provincia de Burgos concluyen y hacen su entrada los precipitados páramos de Palencia.

Estoy acostumbrado, entonces, a las eras, al calor de agosto, a la leña, a los corrales, a las baldosas de tierno rojo, a la hornicha, al sombrero de paja, a la iglesia de espadaña, al río, al presunto puente de talla romana, a las ruinas de un molino, al camino de la estación y los columpios.

De todo eso sólo queda una abuela tallada en la inmovilidad y que abre los ojos como una enredadera, claros y aviesos, en cuanto abra la boca y finga el deseo de marcharme otra vez a Latinoamérica o cualquier otro lugar lejos de su escucha.

Y si siempre tuve espíritu viajero, desde luego, lo fue por convicción, la cual ha hizo matizándose con el transcurso de los años, así hasta llegar hasta mis treinta y uno, donde los que resten solo estarán hipotecados por todos los lugares, abrazos, personas y poesías que restan por crear y compartir.

Lucho por esa vivienda y por la dignidad de crear un espacio común y compartido, con independencia, hasta el momento, del tipo de trabajo desarrollado.

Esta generosidad, por último, no es un gesto de entretenimiento, sino la respuesta a lo gratamente sorprendido que me encuentro, gracias a compañeros poetas, artistas, originales, sesudos, locos o cualesquiera que aquí andamos: Iliana, Iván, Diana, Gloria, Angels, Lucía, Antonio, Jaime, Silvia, Belén y… cada día son más.

Aunque el precio de haber estado dos semanas estudiando sea un severo retraso. Por fín hoy regresé.

Sólo comentar que, a mediodía, el Moncayo estaba blanco como la espuma. Brillante. Majestuoso. Y después se debilitó en el horizonte, por la ribera del Ebro.

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Esta entrada fue publicada en MSN.

16 comentarios el “PARÁBOLA

  1. NO NAME dice:
    Hola!! Vine a desearte mucha suerte con ese libro de poesías =)

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  2. NO NAME dice:
    Hola Airtol,te visito tu casa tan llena de poesia para seguir leyendote ,

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  3. NO NAME dice:
    QUERIDO AITOR !!!! ESPERAMOS QUE TU ESTANCIA EN MADRID HAYA SIDO MUY BUENA. YA VEMOS QUE NO PARAS DE VIAJAR DE UN SITIO PARA OTRO, Y SIEMPRE INSPIRÁNDOTE EN SUS TIERRAS, GENTES Y PAISAJES PARA ESCRIBIR TAN BELLOS POEMAS. YO (JC) QUE VIVÍ 12 AÑOS EN MADRID, SOY UNO MÁS DE LOS SEVILLANOS, COMO ANTONIO MACHADO (SI ME PERMITES LA COMPARACIÓN) QUE SE ENAMORÓ DE CADA RINCÓN DE CASTILLA…

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  4. NO NAME dice:
    OYE QEU LINDA POESIA LA QEU DEJASTE EN MI ESPACIO Y MEJOR ES PARA TU MADRE ES HERMOSAAAAAAA…GRACIAS X COMPARTIRLA AMIGO……ASI QEY=U TIENES POR ALLI UN LIBRO HE…..PUES NO DUDO QEU A TU LIBRO LE VA A IR DE MARAVILLA PUES ES MUY LINDA TU MANERA DE ESCRIBIR,,,MUCHA SURTE EN TODO LO QEU HAGAS AITOR….

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  5. NO NAME dice:
    olvide decir tu entrada es muy linda  …

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  6. NO NAME dice:
    Aitor ¡¡¡este viajero poeta…

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  7. NO NAME dice:
    Te juro que soy mujercita y me llamo Blanca, jajajaja, ignoro por qué no te llegó mi carta, tal vez error de dirección de mi parte.

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  8. NO NAME dice:
    Aitor, creo que lleva mucha razón Umbral, como casi siempre, como casi todos los que se ríen de la vida, de su rostro sombrío. Es bueno que hable el poeta de sí mismo, tan necesario como el aire (aquí la metáfora no es muy original, jaja) Para derse cuenta de ello basta con leer lo que escribes: bello en su forma, justo, personal, hecho de experiencia (que me produce una tremenda envidia). Suena sincero.

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  9. NO NAME dice:
    Perdona que insista. Se me olvidaba hacer una referencia a lo que cuentas de que te dejaste un poema en la panadería del barrio. ¡Qué hermoso olvido! No te preocupes: todos tus poemas se quedan, andan por cualquier sitio. Tienes que pensar que dejan de ser tuyos en cuanto los escribes, y eres afortunado si alguien los encuentra y los hace suyos (bonito gesto de amor que también tiene descendencia si no se toman precauciones. Aunque está bien que haya muchos poetas).

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  10. NO NAME dice:
    Hola Aitor gracias por tu comentario merecio la pena entrar y ver tan precioso escrito , agradezco poder leerte y como no … saber y seguir sabiendo de ti , un abrazo y hasta pronto.

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  11. NO NAME dice:
     Coincido con Antonio… como atreverme a decir nada de tus letras cuando apenas alcanzó a paladearlas.

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  12. NO NAME dice:
    "Caminante… no hay camino… se hace camino al andar…"

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  13. NO NAME dice:
    Y tu un eterno poeta bohemio, un saludo y gracias por visitarme, mely

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  14. NO NAME dice:
    ¡Hola! Una entrada muy linda, parece que a ti también te gusta leer.

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  15. NO NAME dice:
    Hola!! Salté desde el espacio de Rosana, que entro bastante…

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  16. NO NAME dice:
    Me gusta mucho cómo escribes lo que sientes, cómo transmites cada latido de tu alma y como llenas un trozo de mi tiempo con tus sueños, con tus anhelos y tus viajes…gracias por volver a verme, te dejo un regalo en el blog. Un abrazo hasta pronto! (Noe)

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