L’AMOUR AVEC TOI

 
Página 175 de un diario, relativa a un 27 de abril

VI

L’AMOUR AVEC TOI

 

 

Ella nunca dejaba que concluyese la canción. Se la comía despacio, a cucharadas, antes de que yo llegara. Mientras tocaba el piano y sus manos se recostaban contra las teclas. Entonces la besaba. Y le decía lo mucho que la quería, pero en silencio. Con ese mismo silencio con que ahora agoto las estrellas.

 

Dicen que ahora vive más allá del Parque Metropolitano. Me cuenta que ve la luna desde el infinito. Sobre todo cuando se abre a través de la vereda del volcán. Y tanto la recuerdo que no puedo soportar la idea de mantenerme al margen; de contar con los dedos de la mano los meses que han transcurrido sin su desnudez.

 

Con la canción a medias. Con la melodía enhiesta. Le arrebataba con mis propias manos casi toda la piel de sus caderas. La tomaba de la cintura. Por la espalda. Por sus hombros al descubierto.

 

Mis labios la rozaban con sencillez. Con la misma pausa con que le quitaba la ropa y la tendía en los precipicios del salón. El piano continuaba con su misteriosa chacarera y yo la desnudaba, mojando su piel como una esponja. Nunca fue un juego. Nunca fue una ilusión. Nunca nos sorprendieron las luces que apenas daban crédito a nuestra salvaje ceremonia.

 

La tomaba de la cintura y en ese estadio perdíamos la voz. Todo era un ruido menesteroso y sin miedo. La falda en el quinto pino. Las medias en el cuarto cedro. Los aretes en la séptima avenida.

 

Ella se desprendía de todo. Yo rompía algunas otras cosas. Con los dientes o con el hambre del sexo. Sabiendo que cada vez podía ser la última. Sin ansiedad. Con frases cortas e inteligentes. Sin muchos diálogos. Apretándome contra sus carnes. Una y otra vez.

 

Mi corazón temblando como una ráfaga de lava. Notaba ese impulso como cuando nos duele el alma, pero dotado de otra fiereza extrema. A cada arcada le correspondía un verbo descosido y violento.

 

Con mis manos volvía a sujetar sus muslos. La llevaba contra la pared. Su cintura de centeno. Tan morena. El pelo negro. Su cuerpo de cordillera suave y despierta. Sus caderas se apretaban contra las mías.

 

Tenía la sensación de que aquellos arrebatos duraban toda una vida. Que de un momento a otro se iban a caer todos los cuadros sin que ninguno de los dos muriésemos por atentado artístico. El lienzo también repetía nuestros movimientos, más pausado, esperando una presunta lluvia dorada.

 

Menudo eco. Es que estábamos ciegos de habernos encontrado. Y después volábamos a otro rincón. Con nuestras alas de espanto. Con el miembro erecto. Buscábamos cobijo en una silla azul. Una de esas donde el par de amantes se pierden buscando los hilos de la vida. Desvergonzados y como nuestras madres nos parieron.

 

Creo que repetía su nombre. O lo guardaba en mis entrañas, sabiendo que no nos poseíamos. Que no nos aprehendíamos, sino que éramos como un violín agitando gravemente sus cuerdas. Hasta caer rendidos en la colcha.

Nuestra humedad era un escándalo. Y poseíamos esa extraña sincronía de caernos despacio, al unísono, simultáneamente, con el pecho ardiendo, hasta el final. Hasta el amanecer, dejándonos en un estado de agotamiento característico.

 

Qué idea más peregrina. Cada vez que ella dejaba de tocar el piano. Sucedía toda esa cadena de sucesos. Nada de costumbres. Nada de formalidades.

 

Nos habíamos llamado durante el curso de la misma tarde. Igual habían sido demasiadas horas sin saber el uno del otro. Contando el sentido y la peculiaridad de las agujas. Esperaba la hora con la precisión de un relojero suizo y luego huía como un caño de agua. Allá iba el hombre. Manoseándose el alma con el tiempo que restaba.

 

Subía al taxi sucio y amarillo. Se desviaba por la primera rotonda y buscaba esa recóndita calle con nombre de país europeo, como todas las que había por aquel barrio de aceras desconchadas, sabiendo que no faltaba hilo para ovillarse en su destino.

 

¿Dónde andará mi amor? Viraba los ojos con intensidad moderada. Hacía una mueca de modorra y profundo enamoramiento. Veía la verja, tan metálica, guardando la curva de la vigilia.

 

Su vagón en camisón blanco andaba por allí esperando. Tocando el piano. Era inconfundible su rastro. Rodaban piedras por el tejado. Casi nunca llovía. La noche era desordenada y nunca fallida.

 

Llamaba al timbre. Pero todo estaba abierto. La selva indicaba el itinerario previsto. Sorteaba el vehículo aparcado, tan añejo y espartano. Y cuidaba de no despertar a los consabidos inquilinos, hartos de tanto piano.

 

No sé cuántos meses llevábamos en esa actitud tan premeditada. Aunque al día siguiente aterrizara con unas ojeras gigantescas y toda la diplomática oficina observara el bofetón erótico de la noche anterior.

 

Pasa ya reloco. Anda y ve que te espera. No dejes que concluya la canción. Gira la puerta con el ramo de girasoles colgando de los dedos. Ya sabes que a ella le encantan los girasoles a medianoche. Que casi es capaz de comerse los pétalos.

 

Anda y ve. Atraviesa el quicio. No saludes al mantel. Ni a las tazas de café. Acuérdate de cómo es ella. De cómo le estirabas la goma de sus ropas porque te encanta llevar a cabo esa maldita picia.

 

Eres un jodido seductor. Pero la quieres tanto. Y debes reconocerlo. Te tiembla el pulso nada más nombrarla, como si su nombre fuera un relicario de contrabando. Al fin caíste. Mira qué embobado y alegre acaricias sus ojos abiertos.

 

Allá que iba. Sin cuerdas de cabotaje. Menuda barca la que atravesaba aquellos muelles. Iba remando con versos. Creía estar a punto de encontrar olas en el cuerpo de su bella amante. O quizás caracolas. Lo mismo que en las arenas grises de Esmeraldas o que en las rubias rocas de su pecho.

 

…… …..

 

 

Dice la canción: "J’aime j’aime, j’aime; faire l’amour avec toi". No sé exactamente lo que significa. Pero supongo que su fuerte acento francés es como abrir la caja de Pandora de los sentimientos. Algo muy interior. La pasión. Ese volcán que circula dentro. Las historias leídas, sin dejar de ser una mezcla de ficción y realidad, están impregnadas de un espíritu real y vivido más o menos tangible, dependiendo de las ganas de quien escribe. En algunos casos, las palabras o las señales visuales delatan a quien las deja discretamente, en silencio.

 

Al escribir, al amar, o al interponerse el cuerpo de tu amante en una silla, es como si construyeras el nido del alma, como una golondrina. De la misma forma que dicen estos versos en rumano:

 

Coada ca o furculita,
Pieptul alb ca de mireasa,
Spate negru de matasa.

Bellos versos, sin duda, que se refieren a la randunica o golondrina rumana. La caléndula de la Europa del Este. La granadilla que vuela. La hierbabuena que construye sus nidos con adobe. La flor de la canela que emigra. Y tanto el cuerpo de una mujer, como el martillo del amor, o la argamasa de la vida, pueden ser como esos versos, que en español, dicen algo así como:

 

Tiene la cola como un tenedor,

el pecho blanco como una novia

y la espalda de seda negra.

 

Traducción y suma que no es obra mía, sino de alguien que aquí me lee. No hay cosa más hermosa que despertar la curiosidad y el conocimiento de aquello que no sabemos. Y quiso el azar que además pusiera aquí, un escrito que tenía guardado de hace tiempo, a salvo de los espacios públicos, porque forma parte del fondo del caudal, de la parte más escondida de la corriente.

 

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20 comentarios el “L’AMOUR AVEC TOI

  1. NO NAME dice:
    Es de uno de los más grandes, desde mi humilde opinión: Don Mario Benedetti! Lo admiro y lo tengo, siempre conmigo

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  2. NO NAME dice:
    Hola; te invito a un juego que acabo de comenzar hoy. Espero tu participación. Sólo tienes que escribir que sí en la parte de los comentarios. Si tienes dudas, pues mándame mensajes y yo te lo aclaro.

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  3. NO NAME dice:
    Bueno, lo cierto es que también he echado de menos pasar por estos lares. Es todo un refresco de sensaciones a través de la palabra. He andado entre la sociedad, de vacaciones, y también estudiando, qué remedio. Pero bueno, ya estamos de vuelta, y espero no descuidarme con los espacios, sobre todo el tuyo, que es literatura pura y dura.

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  4. NO NAME dice:

    Oye, pues dime las fechas, que no quiero que te vayas de Canarias sin que conozcas a personas con verdaderas inquietudes literarias, sobre todo de Gran Canaria.

    Saludos. Pablo.

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  5. NO NAME dice:
    A mi me parece una linda poesía, además tiene fuego, piel y cuerpos… eso no me suena nada a frío.

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  6. NO NAME dice:
    no pude resistir la tentación:

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  7. NO NAME dice:

    Es un árbol de gran tamaño, alcanzando los 30m de altura y un diámetro de 2m en el fuste, aunque se han registrado ejemplares de más del triple de este diámetro. Es bastante heliófilo, por lo que los ejemplares que crecen en asociación o en entornos selváticos tienden a poseer un fuste recto, mientras que los ejemplares solitarios suelen ser tortuosos. La copa esancha y de forma hemisférica.

    Está recubierto de corteza cenicienta, lisa en los juveniles y agrietada en los adultos, con lenticelas transversales. Las hojas son compuestas, bipinnadas, alternas, glabras o apenas pubescentes. Cada pinna alcanza 1 dm de longitud y contiene entre 8 y 23 pares de folíolos opuestos, de color verde oscuro por el haz y grisáceo por el envés, lanceolado-asimétricos, mucronados. Es caducifolio tardío.

    Florece a mediados de primavera, formando inflorescencias en capítulo pedunculado, axilares o apicales, de forma globosa, con entre 10 y 20 flores hermafroditas de pequeño tamaño. Son pediceladas, de color blanco o ligeramente verdoso, con la corola tubular al cabo de un cáliz gamosépalo. El ovario es multilocular; el estigma pequeño, y los estambres protuberantes y monadelfos.

    El fruto es una legumbre subleñosa, de superficie lisa y de color pardo oscuro cuando madura; de forma circular incompleta, a su aspecto debe el nombre de "oreja de negro". Alcanza los 5 cm de diámetro por 1 o 1,5 de espesor. Presenta el mesocarpio subcarnoso y el endocarpio septado. En su interior se encuentra una doble hilera de 5 a 7 semillas, de forma oval, lisas, con el tegumento muy resistente, de unos 10 x 6 mm. El fruto, capaz de flotar, ayuda a la diseminación por hidrocoria.

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  8. NO NAME dice:
    Ay, Dios, qué bonito…

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  9. NO NAME dice:
    Ahhh, acbao de leer que la letra no es tuya… Gracias por anticipar la respuesta!!!

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  10. NO NAME dice:
    Gracias a tí también estoy contenta de conocerte.

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  11. NO NAME dice:
    Gracias Sir…por cambiar lo de Aire del Sur, pero tampoco me gusta que aparezca mi nombre. Dirás que soy tikis mikis, pero bueno, es que…el nombre es para la vida de combate, ya sabes, para todos los días.

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  12. NO NAME dice:
    Gracias por tu visita y aportación sobre memoria histórica Aitor.

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  13. NO NAME dice:
    ME HAS DEJADO IMPRESIONADA POR LA BELLEZA DEL TEXTO…LEERLO ES TRANSPORTARTE A ESE SALON DONDE AMBOS SE AMAN INTENSAMENTE.HASTA PARECIA LLEGAR A MIS OIDOS LAS NOTAS DE UN PIANO.

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  14. NO NAME dice:
    Es bello como se unen el pasado el presente y el futuro en emociones que relacionamos con olores ,situaciones  , personas ,objetos ,musica y lugares y esos sentimientos que guardamos dentro de la caja del corazon y que aqui en estas letras has querido compartir de una manera especial y compartida rimando versos en esta cancion de la vida que nos atrapa.

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  15. NO NAME dice:
    Me gustó muchísimo tu espacio.

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  16. NO NAME dice:
    Hola Aitor, estas inspiradísimo poeta, eso se nota, tu escribes bastante, es cierto, pero estos últimos días y éstos últimos escritos los has plasmado tan sencillos e intensos como tus sentimientos, se nota en cada letra, la pasión que se desborda, la añoranza, el deseo, y si bien es cierto que es un escrito que tenías guardado, tambien es notorio que cobra vigencia en estos momentos de tu vida….

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  17. NO NAME dice:
    Leyendote no se me han caído los cuadros encima pero el calor de tus letras si que han provocado desplazamiento de sentidos.

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  18. NO NAME dice:
    ¡¡Hola!!, he llegado a tu Space a través de otros de mis amigos. Ha sido una sorpresa encontrar algo tan bueno….Completo, lleno de inspiración y de una amplitud, que he de volver muchas veces, aunque te deje aquí mi comentario. Qué tengas un buen día!

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