LA NOSTALGIA

 

LA NOSTALGIA


Hace poco he llegado a comprender que la nostalgia es un elemento fundamental en nuestras vidas. Pero no ese extremo de nostalgia que nos convierte en arietes del pasado, ni en panaderos que cada madrugada se levantan a pensar en la harina de hace cuarenta años.

He comprendido que hay una nostalgia que es necesaria para echar de menos. Y otra nostalgia para hallar una identidad dentro de nosotros. Hay una nostalgia para adivinar de dónde venimos y con quiénes estamos.

Hay una nostalgia que dirime todas nuestras dudas y que es capaz de ahuyentar el pensamiento absurdo dentro de nuestro interior. Una nostalgia capacitada para llegar al fondo de las cosas y revelar nuestra naturaleza profundamente humana.

Esta nostalgia debería hacer reflexionar a más de alguna hebra de diente de león que vuela por los campos después de que la hubieran soplado. Son las mismas luminarias de algodón que vuelan después de haberse secado en una flor amarilla, de esas que soplas expresando un deseo y que se conocen con diferentes nombres en cada continente.

Porque el diente de león que vuela, debería tomar conciencia de su fragilidad, pero también de la conveniencia del viento que gira a su alrededor. Pues es cierto que el viento puede ser caótico, y embardurnarnos, a la vez, con una medianoche feliz seguida de otro minuto ensordecedor. A pesar de las fechas en las que estemos, donde la comunidad gitana dice que se perdona todo.

Hay nostalgias que no se miden. Y también afectos que giran en torno a un vacío. En torno a un mar que cuadra las distancia físicas y nos deja a miles de kilómetros de distancia. Son nostalgias caras para el espíritu, pero no imposibles.

Así que el concepto de duda, esa palabra que está tan arraigada en el ser humano, no es buena consejera para la nostalgia. Cuando se ama no se duda. Y ya no se trata de una nostalgia resultante de echar de menos a un ser de carne y hueso provisto de una armadura de emociones, como puede llegar a ser una persona del sexo contrario, en el caso de determinadas nostalgias ligadas a nuestra naturaleza interior como hombre o mujer.

Se trata de una nostalgia que pensamos que nos invade pero que luego, muy pocas veces llevamos a la práctica y la perdemos en comportamientos o actitudes innecesarias. Es una nostalgia que se huele pero que no se aspira convenientemente.

Y para sentir esa nostalgia hay que respirar profundamente. Llevarte el aire al pecho. Sentirlo dentro de ti. Dentro del corazón. Y entonces, empezar a echar de menos.

De tal modo es como este hombre aprende a amar todo cuanto se le pase por los sentidos de este orbe gris y miserable, al que, como asiente, en su versión extrema, Anais Nin ,"me niego a vivir en el mundo ordinario como una mujer ordinaria. A establecer relaciones ordinarias. Necesito el éxtasis. Soy una neurótica, en el sentido de que vivo en mi mundo. No me adaptaré a el mundo. Me adapto a mí misma".

Pero como me dijeron que tampoco es cuestión de demonizar al mundo, porque necesitamos de él para crear una isla de nostalgia dentro del mismo. Desde luego que no vamos a cambiarlo de arriba abajo, pero las revoluciones deberían empezar por uno mismo.

La revolución de la nostalgia sirve para crear istmos entre nosotros. Porque el istmo, según los diccionarios del mundo, es una estrecha lengua de tierra que une dos continentes entre sí o un continente con una península.

Por eso estas palabras deberían ser como un istmo que llegaran hasta ti. Porque es parte de lo grande que nos queda como seres humanos, a pesar de nuestra condición mortal y efímera.

En la unión de continentes, pues, no hay relatividades para la nostalgia, sino una profunda y rotunda tajancia que nos hace, o ser, o no ser. Aunque esta cuestión ya se la hubiera inventado Hamlet.

La nostalgia no sirve para estar en medio, si no a uno u a otro lado, y en última instancia, si se ha de estar en medio, es para estar junto a. Por eso cuando no estamos en el lado que sentimos que no nos corresponde, ella nos ayuda y nos dirige, desde el interior, al modo en que podemos unirnos al otro lado.

Aitor Arjol

Escrito el 1 de enero de 2004

….. …..

Rescaté este texto, escrito el primero de un año entrante. Pues no ha perdido vigencia. Temas universales que nos preocupan, como vanos de una ventana. Ahora también pensaría que la nostalgia es otro de los seres caprichosos que sobrevuela nuestras cabezas. Durante los dos años que estuve fuera del continente, esa palabra me pesó como si toda la cordillera de los Andes estuviera temblando sobre mi cabeza. O de repente, echas la vista aún más hacia atrás, y la nostalgia es un abrevadero infinito. No sabes dónde pararte a beber.

¿Por qué existe la nostalgia? ¿Por qué echamos de menos? Un 16 de noviembre de 2005 situé en el diario la lámina que habían arrancado suavemente de un cuaderno. Pegándola como si fuera el mástil de un velero con páginas. La lamina lleva un tigre negro y blanco, que sería como una nostalgia demasiado brusca, pero junto a ella tengo presente el siguiente escrito, procedente de unas palabras de Silvio Rodriguez:

"disfruté tanto, tanto cada parte y gocé tanto, tanto cada tanto, que me duele menos cuando partes porque aquí te me quedas de algún modo"

Por eso creo que la nostalgia no sirve para estar en uno u otro lado. Ni aquí ni allí. Ni ahora ni antes. Ni ahora ni mañana. Sirve para estar en uno de los lados. O si ha de estar en medio, es un sentimiento que, bien definido y limpio, nos reconduce. ¿A dónde? A las raíces de nuestro interior. Aunque desconozco sus mecanismos. He pasado años tratando de entenderlos, aplicando la sencilla medología de la ciencia. Más no hay ninguna verdad en términos absolutos. Solo sé que hay sucesos que son un completo misterio y el espíritu ha de convenir con ellos, porque son querencias.

 

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Esta entrada fue publicada en MSN.

20 comentarios el “LA NOSTALGIA

  1. NO NAME dice:
    Muchas cosas me conducen a la nostalgia. Quizás las dos puertas principales son la música y la lluvia. Cuando ambas puertas se abren a la vez, es formidable. Me transporta la música de Silvio, Ismael Serrano y Alejandro Filio, por dar algunos ejemplos. Me transporta una tarde de lluvia con un buen café, calientito, aromático. Me transporta la poesía, mi guitarra, la luz de una vela, algún mensaje inesperado de alguien inesperado…

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  2. NO NAME dice:

    m..Segunda vez que leo tu escrito y cada término o modo en que la defines, situaciones…y al final me pregunto ,Qué es la nostalgia?.

    Supongo que hay tantas formas de amar como de querer, odiar, supongo que la nostalgia es madre y cuna de todos nosotros en algún momento de nuestras vidas, pero también es chivato de que algo nos falta, algo que consideramos importante.

    Quizás sean nuestros huecos , vacíos que llevamos dentro los generadores de ella, y todos mamamos en algún momento de este pecho dormido, algunas veces para reanimarnos, otras para sentirnos que somos humanos, pero cada quien toma su néctar del modo en el que ha aprendido a vivir, o ha podido hacerlo, así uno es cómplice y culpable de sentirla, como quien es intransigente en la vida y en el volante..así nos conducimos según somos en los sentimientos, en lo que nos hace ser y estar . Y es que en está bien visto en la sociedad ser feliz, y la melancolía es un sentimiento muy profundo tanto que genera silencio, miradas perdidas, y nace como bien dices del interior, se hace de forma serena , rememorando sin olvido e incluso de aromas y sonidos..

    No duda quien ama no.., amar es estar seguro de..y la nostalgia tienes razón es estar a un lado o en el otro pero no en medio, pero algunas veces se puede flotar con la nostalgia de quien espera llegar a algún lado con el time o la vida marcando su rumbo.

    En cuanto a Anais Nin ya lo creo que no fue mujer mediocre, se lo pregunten a Miller, que le parece..

    Hoy , precisamente hoy siento nostalgia serena, en calma..y mis labios se llenan de ese silencio pausado.

    Es necesaria Aitor, pero algunas veces lo mas innecesario es lo mas útil.

    Te envío hoy un fuerte abrazo cargado de nostalgia.

    Cuando vuelvo la mirada siempre recuerdo lo mejor y lo que me hizo crecer, eso es lo bueno de la nostalgia, es como cuando muere alguien y se termina la carga negativa que llevamos en vida..

    Hoy renace en mi la paz de esa nostalgia.

    Besines Lem

    http://es.youtube.com/watch?v=AzWin8RNfS0

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  3. NO NAME dice:

    Tengo nostalgia de ti de tu piel.

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  4. NO NAME dice:
    Chapeau (y por fin)  

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  5. NO NAME dice:
    La nostalgia ,hay nostalgia hacia tantas cosas, maneras, formas de sentirlas y a mi que me parecen que no son malas que nos hacen mas humanos y nos acercan mas a nosotros mismos siempre que no caigamos en vivir solo de ellas y en ellas, no creo que nos hagan sufrir solo es la manera de enfocarlas y pensarlas ,sentimientos que hay que dejar salir ,como muchos otros ,no hay sentimiento malo ,solo la manera que tenga la persona de sentirlo y asi todo tampoco me parece malo ,es una forma de libertad individual de cada uno ,de desarrollo de la persona,

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  6. NO NAME dice:
    Hablar de nostalgias es hablar con un sentido casi pesimista por algo que, aparentemente, se da por perdido o por pasado. Y digo "casi pesimista" porque de alguna manera la nostalgia va cargada con sentimientos verdaderos y fuertes, demostrando así que un sentimiento no se extingue sino que muta o se silencia, pero no muere. Casi como la materia…

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  7. NO NAME dice:

    Hola, ola de mar…

    Siento nostalgia de no padecer ya nunca nostalgia. Los días pasan parecidos y a la vez distintos. Recuerdo mejores momentos de mi vida, muy buenos, pero ya no tengo nostalgia de ellos. Creo que ya en realidad, no sólo de palabra, vivo el día, un paso detrás de otro.., para no entrar en el caos marco fechas lejanas, pero firmes, y entonces, siento algo parecido a la nostalgia, la nostalgia de un momento marcado y futuro. A veces el presente, parece los lados del pasado y el futuro…, al fin y al cabo, tenemos más de uno.

    Ya no quiero ser como era, o igual sí, da lo mismo pues nunca lo seré. Hoy no viviría del mismo modo aquello de lo que podría sentir nostalgia, por lo que no puedo sentirla en realidad. Hasta el pasado cambia cuando cambiamos nosotros, y yo he cambiado tanto…tanto…, un giro copernikiano, dice un amigo que me conoció en el pasado..

    Un beso sin nostalgia

    PD. Quizá escriba sobre este comentario..no me había dado cuenta de la ausencia de nostalgia..

    Aire

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  8. NO NAME dice:
    Nostos….regreso…algos…..dolor….que curioso. El hombre debe ser el unico ser que es capaz de gozar y de sufrir con el mismo sentimiento.

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  9. NO NAME dice:
    Quien dijo aquello de que nada de lo humano me es extraño ?             Con los años se apreden muchas cosas.

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  10. NO NAME dice:

    Si no fuera por Aire no me entero de esta bella entrada tuya.
    "La nostalgia" es y siempre será mi compañera de vida. Viviendo en dos mundos está aún más presente.
    Aitor te tengo en mi listado de amigos como "invitado"; antes no era así. Por este motivo no estoy al tanto de tus entradas. Invítame a tu listado para poderte así leer con más frecuencia como antes.
    Buen fin de semana.

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  11. NO NAME dice:
    Que tal! sabes, me cuesta seguirte el paso, apenas leo una entrada y ya van 2 más, jaja, leí la canción que escribiste en mi entrada, es bonita, linda y este escrito me cayo como anillo al dedo, es un poco confuso, la nostalgia que va acompañada de la duda, no nos remonta a recuerdos, sino, en cierta forma a algo que es aún vigente, cuando la duda acompaña a la nostalgia, son cuestiones inconclusas, que aún no acaban por terminar, o una construcción que aún demora.

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  12. NO NAME dice:

    La nostalgia, bella palabra  que provoca sentimientos  encontrados. Los diccionarios la definen como
    Dolencia ocasionada por la pena de
    verse alejado de la patria, de la familia y de los amigos,

    Y yo me pregunto: ¿Se puede tener
    nostalgia de algo o alguien   sin haberle
    tenido?…

    Tememos a Ulises que  es el
    primer nostálgico de la historia, es decir el primero registrado en ella. Su
    Odisea es precisamente el empeño por volver a su amada, en su caso a la patria,
    y dime en tu caso…

    En mI caso a  tengo nostalgia
    por  la biblioteca de la calle
    Calle zumalacarregui, por la ventana que
    tiene el matero con el la fresa,  por un
    pan de pasas hecho por golondrinas, por jugar a 
    las cartas y ganarle al benjamín que entre metales y poemas, deja
    huellas imborrables.

    ¿Se puede tener nostalgia de eso
    previamente?

    El invierno sea primavera, el año que
    viene.

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  13. NO NAME dice:
    Hola Aitor, me siento un poco culpable por estar aquí tan a gusto escuchando tu música, una canción que me da como hondazo y saboreando tus letras sin decirte nada, ahora que me da el tiempo.

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  14. NO NAME dice:
    Hola Aitor, veo que acabas de estar por aquí. Vaya, eso significa que hemos coincidido en un espacio de tiempo en tu espacio jijiji…

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  15. NO NAME dice:

    Hola Aitor, recuerdo entrar en tu espacio hace mucho y haber leído algún que otro poema interesante. En cuanto a esta entrada en concreto, estoy de acuerdo con lo que expresas. Yo, personalmente, cada año que pasa me libro de una buena carga de ella, pero es que yo, vivía con sobrecarga.Un saludo compañero.

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  16. NO NAME dice:
    Hay nostalgia hasta de lo que no se ha tenido o vivido.

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