CARTA: Con Cierto Sentido

 
 
CARTA
 Con Cierto Sentido
 
 
 
A veces pido perdón
y escribo en el piso alguna que otra palabra
 
 
 
Bilbao, 20 de enero de 2009
 
Querida voz:
 
Dice la historia que hoy ha sido un día grande. De esos que no se olvidan. De esos que de un año para otro, recordaremos, cada uno en el pecho de una flor distinta o similar. El año que viene tal vez esté en un campo de batalla, escuchando los rumores de la nostalgia. O tú estés sentada, a la par de un micrófono aéreo, dejando caer en el parpadeo del viento un poco de amor. O tal vez, andemos prendidos el uno del otro, como si las alarmas no hubieran impactado después de tantos vaivenes. Quién sabe lo que el tiempo es capaz de recoger sin que nos enteremos.
 
Este invierno guardé silencio. Silencio porque, a veces, además de pedir perdón, o ser herida, o un desgarrado castillo en el aire, dejamos de escribir para vivir de la ilusión que otras veces escribes. Es decir: guardé silenció porque, simplemente, dejé de escribir. Dejé de escribir porque mi vida, hasta ese instante, había sido una silenciosa rutina. Y de repente, la vida estalló de forma ruidosa y quise estar un poco menos en las letras y un poco más en la ella, porque es inevitable , en mi cariz occidental, la búsqueda de mesura entre diferentes formas de sentir.
 
Todo el piso interior se movió. Todo él. Todo el piso. Sucumbieron las bodegas de la prudencia. Se descongelaron los carámbanos de la timidez. Temblaron los cimientos de mi nostalgia. El amor entró en tropel, como los obreros en una fábrica. Todo se desplazó. Hasta la razón se sentó mucho más allá del lugar que ocupa y se convenció de la algarabía que se presentaba. Y como todo poeta al que la armonía del ruido le invade, puse toda la atención de la que un amante es capaz: no es que lo deje todo, sino que ama concienzudamente y el resultado de la energía se propaga en todas direcciones.
 
El alma de los poetas es muy controvertida e infinita. Tanto que cuanto más te sumerges en ella más profundidades descubres. Se puede decir que insondable. Me incluyo en esa naturaleza y presumo que cuando un alma que escribe y piensa en verso, sumerge parte de su ser en el silencio, se presta a múltiples interpretaciones y conjeturas. Así te dije, desde cierta distancia que procura la latitud a la que cada uno pertenecemos, ahora que te escucho con cierto sentido y sin mencionar tu nombre.
 
¿Que hay en mi silencio? Ahora ya los sabemos todos. Unas veces se trata de una sombra gris. Otras es un amplio despacho de indiferencia. En las palabras se refiere a un síntoma de que fuera estoy viviendo algo tan desgarrado y bello que no encuentro palabras para describirlo con empeño.  Qué terrible paradoja en un poeta no encontrar palabras para describir sentimientos que vive y le catapultan.
 
Sin embargo, también sabemos que la vida es como la rueca donde una hilandera teje con paciencia mientras le dice al viajero: nunca será la última vez que pienses que has regresado. Da vueltas y vueltas. Y más vueltas. Tantas vueltas que el corazón se marea al recordar. Tantas vueltas que no hay olvido, porque los puntos de partida se vuelven a encontrar en algún momento del giro.
 
Vueltas y vueltas. Con silencios y variados ruidos. Vueltas que serían sinónimos de viajes, andanzas, pensamientos y años en los que vamos creciendo y madurando. Vueltas que son ojos verdes. Vueltas que son bosque. Vueltas que abren las manos para recibir arena en su seno. Vueltas que son la metáfora de la vida. Vida que es un sinfín de islas, dioses, mitos y recovecos.
 
Quién dice que la vida nos dirige o nosotros le dirigimos a ella. Por qué suceden unas cosas y otras no. Por qué uno es ingeniero y otro es farero. Por qué nos unimos de esta forma y no de otra. Por qué unos se olvidan y otros se recuerdan. Por qué hoy sonó la radio.
 
Hoy me digo a mí mismo: bienvenido de nuevo a las palabras. Y no sé en qué estado me encuentro. O a lo mejor, sí, lo sé perfectamente, aunque para darse cuenta de lo esencial haya que padecer la otra cara de la diversidad vital, como es el dolor.

Rompo el silencio por la causa radicalmente contraria a aquellos bellos paisajes que lo originaron. Otra paradoja. Porque ir de extremo a extremo, de un día para otro, es como una puesta de sol. No soy un astro, sino un ser humano, y aún prodigio de la biología , ciertas circunstancias escapan de nuestro más sincero entendimiento.

 
En lo que nos sucede aprendemos. En lo que aprendemos nos reconocemos. Sobre todo en una día como hoy, veinte de enero de nuestras calendas, en que los ojos del mundo están puestos en la esperanza de una nueva era. En que a me los han vaciado de repente y me resisto a emerger. En que tú, con el espíritu de siempre, con unos minutos en la radio, has despertado mis palabras.
 
Sé que siempre se tiene el lógico miedo hacia los hombres de mundo, de los que dicen tenemos un apetito insaciable por la aventura, lo desconocido y arcano de la tierra, las gentes y cerros de toda geografía. Pero no es así, porque en algún instante, todo eso se canaliza hacia el ser semejante al que amas y en quien se conjunta todo lo necesario para hacerle y ser feliz
 
El hombre de mundo es el que más ama cuando el mundo se conjura en la órbita de un alma singular.
 
Siempre tuyo,
 
Ulises Jaramillo Lynch
 
….. ….. ….. ….. …..
 
 
Esta carta está escrita un día como el que suscribe Ulises Jaramillo Lynch, en que han sucedido cosas que cambian la vida de uno, o de muchos o de todos. En lo universal, me sentí emocionado al tejer la esperanza de que la situación social global mejore. En lo personal, mejor no referirse demasiado, pero tanto Pessoa como Antonio Machado eran muy amigos de inventarse un alter ego en que expresarse, tal vez, con mayor libertad y profundidad. El alter ego es como una avanzada de nuestro ser. Es el alma interior del poeta que ni siquiera se quiere referir a lo más íntimo en su ser en una poesía, que ya es decir. En esta carta, hay claves y mucho misterio, pero también un reconocimiento expreso de que el ser existe, es, ama, padece y se da cuenta del peso de los sentimientos.

Ulises Jaramillo había estado viendo, en directo, en compañía de su perro chato, la ceremonia de la que todos estábamos ayer pendientes: Barack Obama como nuevo presidente de los Estados Unidos de Norteamérica. Aretha Franklin interpretando un tema de siempre. Muchos principios. La misma esperanza de quien conoce cómo se desarrollan los mecanismos de la política internacional. Pero más allá de todo, me contó que también ese día le habían sucecido hechos dramáticos y fortuitos. Y entre una y otra cuestión, viajó sin necesidad de moverse de su asiento: escuchó una entrevista en la radio. En un programa que lleva como título "Con cierto sentido". Decidió escribir a la voz que había escuchado.

 
 

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13 comentarios el “CARTA: Con Cierto Sentido

  1. NO NAME dice:

    ¡Qué bien que has vuelto, Aitor! Como siempre es un placer leerte. ¡Hermosa carta!
    Fabs

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  2. NO NAME dice:

    Que carta tan maravillosa! me ha encantado leerte, es un alter ego con una avanzada forma de vivir la vida y de perderse en ella.
    Saludos y sonrisas Aitor

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  3. NO NAME dice:

    ¡Cuánto tiempo, Aitor! Pensé que te había perdido con los cambios que se hicieron últimamente en los spaces.

    Besos,
    -Hari-

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  4. NO NAME dice:

    Fruto del amor…la semilla para nacer, ya sabes, desgarra el fruto carnoso, cobijo de sus sueños.
    Bienvenido de nuevo a las letras, si bien nunca se fueron, permanecían absortas y preparaban el alambique.
    Postrata: Espero que tu alter ego sea mas wapo que tú, amos…..jum. Un beso y un abrazo.

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  5. NO NAME dice:

    Hola Aitor: Dejas de escribir para sumergirte en cuerpo y alma en un sentimiento que entra en tu vida como elefante en cacharrería.
    Cuando ese sentimiento se atenúa, o desaparece, vuelves con tu alma de poeta que nunca te ha abandonado, a la escritura. Bienvenido seas a este medio que te es tan natural como un guante a la mano.
    Como tú dices, es un día que puede cambiar el mundo, ojalá, aunque soy algo escéptico en ese sentido. No basta con la buena voluntad que se le supone a Obama. ¡hay tantos intereses!
    Un abrazo.

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  6. NO NAME dice:

    Cuando nuestros átomos se dispersan contaminando con su carga positiva, los hechos siempre acaban sonriendo. Puede que, tras las crisis, los aprendizajes nos enseñen a ser más humanos. Y al mundo, a ser más mundo. Felices felicidades, Aitor Arjol.

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  7. NO NAME dice:

    Silenciosa rutina que embriaga a más de un poeta. Entre vueltas que la imaginación entre líneas me hizo dar, trataba de atinar el final de la carta que magicamente habia logrado romper con el silencio. La imagen que colocaste en el inicio la disfruté más, invita a expresar….si sale algo en papel de esta experiencia ya te lo haré saber. Tengo algo pendiente que te enviaré al correo.

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  8. NO NAME dice:

    Querido Aitor,
    callo ante tanta expresión del alma del poeta…
    Un abrazo, Marta

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  9. NO NAME dice:

    Por cierto, lei esta entrada con Ismael Serrano y su "Amo tanto la vida" de fondo, desde el sonido de tu "playlist"…
    Una de mis letras favoritas… Amo tanto, tanto la vida…
    Feliz estadía en las tierras que hoy estás

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  10. NO NAME dice:

    Vuelvo de nuevo a beber de tus palabras…Un mar en calma cuando escribes, al menos, en lo hermoso de lo que transmites y sientes….Calma y pasión, y ese mar que habita en ti. Gracias por compartirlo con nosotros.

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  11. NO NAME dice:

    Querido Aitor, yo tambien escribi algo sobre mi Obama del alma, no de tu estilo, pero si algo, uno cuando salio elegido presidente, y otro, ayer, cuando ocupo la casa blanca,
    y es que eso no me lo perderia, y tuve que escribir, en mi estilo claro, en mi estilo
    decirte que siempre me sorprenden tus fotos, son tan hermosas…..
    lo de ulisses, el laberinto y lo demas, no se, no quiero ahondar en algo que para mi es simple, el regreso a casa, o sea al amor, al reposo del alma, y del amor y todo lo demas, pues bueno, como decia un ex-subjefe mio, que cada palo aguante su vela,
    un abrazo aitor y nos vemos, amelia

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  12. NO NAME dice:

    Hay veces, como ahora, que me alegra de leer cosas como esta carta; no sé escribir, así que es, afortunadamente, lo mejor que me queda. Y debo reconocer, que entre musica, imagen y prosa poetica, todo ello impregnado de delicada belleza, me captiva.
    Gracias, Aitor.
    Un abrazo

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  13. NO NAME dice:

    Maravillosa carta… empecé leyendola creyendo que era tuya, porque su prosa me recordaba a ti.
    Me alegra mucho que hayas vuelto Aitor. Gracias por seguir regalandonos tus letras.

    Un abrazo

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